miércoles, 4 de marzo de 2009

DE PUÑO Y LETRA: CINTHIA MORENO


“LA MUJER EN LA LUCHA LIBRE”

La lucha libre femenil tiene un gran nivel en nuestro país, inclusive es mucho mejor que la estadounidense o la de otros países. Las gladiadoras mexicanas hemos viajado al extranjero y siempre hemos demostrado que, a pesar de nuestra baja estatura y peso, tenemos muchas agallas y nos enfrentamos a quien sea.

Esta demostración de fortaleza y coraje, no es sólo para ganar un respeto ante nuestras rivales, sino contra los hombres porque, en un principio, la lucha libre femenil era mal vista por varios compañeros. Un ejemplo era el Dr. Wagner papá, quien decía que las mujeres no debían hacer nada en los cuadriláteros, que nuestra función era la de lavar trastes y cocinar. Entonces las mujeres nos hemos esforzado más que los mismos hombres porque, teníamos que callar bocas y, con nuestro trabajo, al ser responsables y dar un buen espectáculo, nos ganamos nuestro lugar en la lucha libre.

En un tiempo no fuimos valoradas, pero considero que gracias a empresas como la Triple A, la mujer tomó su merecido lugar en la lucha libre. No estoy de acuerdo que cada 8 de marzo se celebre el día internacional de la mujer porque, la mujer, y sobre todo la mujer luchadora, debe ser valorada y respeta todos los días.

Los luchadores van a trabajar y llegan a sus hogares a descansar, y nostras hacemos lo mismo, pero cumplimos nuestra tarea de esposas y madres. A pesar de tener todo el cuerpo adolorido por la lucha, tenemos que cocinar, lavar, planchar, atender a nuestra familia, y aparte entrenar en un gimnasio Entonces sí es doble el esfuerzo que nosotras hacemos.

Si alguna mujer quiere ingresar a la lucha libre, le digo que se atreva, que no le importen las críticas porque nunca faltara el machista que quiera vernos en nuestras casas como sus sirvientas. La mujer misma es la que permite este tipo de cosas y por eso, si en verdad quiere convertirse en un gladiadora profesional, que entrene muy fuerte porque esto no es un juego. Tampoco por echarse unas maromas en el ring quiere decir que ya sean luchadoras; el entrenamiento es básico y sobre todo la constancia.

Yo tengo 23 años de carrera profesional, y a pesar de la experiencia que tengo en los cuadriláteros me sigo preparando porque que tengo que darle lustre a la dinastía a la que pertenezco, a la Dinastía Moreno y, sobre todo, como mujer debo demostrar que no estoy por debajo de un luchador hombre porque, nosotras sufrimos igual, nos lesionamos igual, entonces por qué tendríamos que ser menos que los hombres.

Aprovecho para felicitar a todas las mujeres por nuestro día, aunque repito, no estoy muy de acuerdo en que en un solo día al año se nos quiera reconocer y valorar. Espero que el público al leer mis palabras recapacite y a todas las mujeres les envío un fuerte abrazo.