sábado, 29 de noviembre de 2008

DE PUÑO Y LETRA: ULTRAMAN

LA LUCHA LIBRE ABORDE DEL ABISMO

La lucha libre debe ser valorada, respetada sobre todas las cosas. No es posible que un luchador (una persona que diga ser luchador profesional) tenga que bajarse los calzones para llamar la atención del público. ¿Cuándo te hubieras imaginado al Santo o a Blue Demon, bajarse la trusa, o bailar en medio del ring? ¿Cómo se hubiera visto René Guajardo mandando besos a las aficionadas?

Ahora veo muchas arenas vacías, y no sólo porque estamos viviendo una crisis, sino porque a los aficionados, los verdaderos conocedores de este deporte, están cansados de ver tantas tonterías. Un ring, es el rombo de batalla, donde incluso puedes perder la vida, no es una pasarela. Es verdad que hay muchos “ídolos” que son aplaudidos por bailar, por bajarse el calzón pero, nosotros, que hemos dejado nuestros mejores años en los cuadriláteros, los vemos como ídolos de paja, inflados, exhibicionistas, unos payasos que si se hubieran enfrentado a un Cavernario Galindo, Dr. Wagner, Ángel Blanco, bajarían humillados, llorando.

He platicado con varios compañeros, de mi época, y hemos llegado a la conclusión de que la lucha libre está a punto de desaparecer tal y como la conocemos; está a borde del abismo. Es mentira que los nuevos aficionados no sepan valorar la lucha libre clásica. Cuando un aficionado nuevo ve, que la lucha libre no es solamente estar brincando como chapulín, y que existe lo que se le llama, lucha a ras de la lona, queda impactado.

Por desgracia, este tipo de lucha, la practicamos sólo los veteranos y nuestros hijos que siguieron nuestros pasos. Es lamentable que haya nuevos luchadores, jovencitos, que no sepan cómo hacer una toma de réferi, por eso a ellos les digo que se preparen, que se metan al gimnasio con buenos maestros.

Aún estamos a tiempo para rescatar a la verdadera lucha libre. Debemos ser más serios y profesionales en lo que hacemos. Hay muchos gladiadores que desarrollan su lucha abajo del ring, entre las butacas y, eso yo lo veo mal, porque entonces para qué esta el cuadrilátero.

Al igual, los luchadores de moda, deben bajarse de su pedestal y ser más humildes al momento de cobrar. Muchos están cobrando muchísimo dinero, como nunca antes lo habían hecho y, no son garantía de éxito en las taquillas. Las arenas no se están llenando, entonces no deberían cobrar tanto; un luchador cobra conforme lo que meta a la arena. Y si a lo anterior le sumamos la crisis que existe en nuestro país, pues peor. Antes yo luchaba diario, ahora dos o tres veces por semana pero, de todas las plazas que existían en la república mexicana, sólo quedan un 30%.

Es nuestra obligación rescatar a la lucha libre tradicional. Debemos ser más celosos con nuestra profesión y no permitir que cualquiera se suba al ring para hacer una mofa de lo que hacemos. Ahora que ya están derribando al Toreo de Cuatro Caminos, (¡caray! hasta lloré al verlo demolido) me viene la nostalgia y la preocupación…ahora derriban al Toreo, mañana…¿la verdadera lucha libre?