sábado, 11 de octubre de 2008

17 AÑOS DEL ORIENTAL




El próximo 23 de octubre, el menor de la dinastía Moreno, El Oriental, cumplirá 17 años de luchador profesional. Con nueva imagen, y reciente campeonato ganado al lado de su hermana Cinthia Moreno, el artemarcialista está festejando un aniversario más de lo que ha sido una fructífera carrera.

“Yo nací para ser luchador. Desde que tengo uso de razón estoy metido en el ambiente de la lucha libre. Mi padre, el Acorazado Moreno, fue un gran luchador, de la época del Santo, del Cavernario Galindo; él nos influyó a mis hermanas y a mí para ingresar a este deporte.

Cuando comencé a luchar, las personas me decían “tus hermanas son grandes luchadoras” y yo pensaba: “debo ser igual o mejor que ellas”. La primera vez que luché se me hizo fácil porque estaba bien preparado, mis maestros fueron el Dr. Wagner, Blue Panther.

Mi debut como el Oriental, fue con la empresa Lucha Libre Internacional, con sede en el Toreo de Cuatro Caminos; lo recuerdo muy bien, tenía como compañero a Fray Tormenta para enfrentar a Pimpinela y Casandro. Después, me integré al grupo Internacional Revolución, en la Arena Naucalpan, por un año. Regresé a la Empresa Mexicana –me había salido por una lesión- y duré cinco años. Y al final, ingresé a triple A donde llevo nueve años. Me he sentido a gusto en todas las empresas, cada una tiene sus reglas y las he acatado. En 17 años de luchador profesional, sólo he faltado tres veces, lo que demuestra mi profesionalismo”.

En 17 años de carrera luchística, el Oriental hace una reflexión sobre los cambios que ha tenido este deporte espectáculo.

“No es fácil ser luchador, luego te topas con muchas cosas. Por desgracia no todos los que dicen ser luchadores lo son. Uno sube a dar el 100, pero te lesionan intencionalmente. Los nuevos elementos –no digo nombres- no respetan la trayectoria de uno; no porque los programen en la tercera lucha, o ya en la estelar, quiere decir que ya son estrellas. Muchos ni siquiera saben pararse en el ring, echarse una maroma, mucho menos luchar. Recuerdo mucho lo que me decía el Dr. Wagner, “la lucha libre no es de velocidad, es de tiempo”. Ahora dicen que la trayectoria de un luchador ya no vale, que lo que vale es lo nuevo.

He ganado seis máscaras, seis cabelleras, campeonatos. Tengo 43 viajes a Japón, he luchado en las mejores empresas de allá; con la autorización de los dirigente de triple A estoy en pláticas con Noah. También he luchado en Estados Unidos. A lo que voy es, que la gente sabe quién es luchador y quién un simple bailarín.

En triple A no pido oportunidades, pido que me den el lugar que me merezco; soy campeón de parejas pero voy por más, por el estrellato. Soy un luchador de gimnasio, -no de oficina…que se ponga el saco a quien le quede- le pido a la empresa que se fije en mi trayectoria, en mis logros, en la lealtad que les tengo”.


¿ESTHER MORENO CON CINTHIA Y EL ORIENTA?

Ahora que tu hermana Esther Moreno ha regresado a la lucha libre, ¿Te gustaría que se integrara a la triple A para enfrentar a los Apaches?

“Respesto mucho a mi hermana Esther. Ella ha hecho muchas cosas que ni luchadores varones han logrado. Tiene un gran trayectoria y me gustaría que estuviera con nosotros en triple A. No hago menos a los Apaches, son muy buenos luchadores pero, son mejores actores porque crean sus historias, que meten al niño de Faby, que Billy lucha por su amor, que el Apache secuestra a su nieto…historias que no tienen nada que ver con la lucha libre. Le hago una invitación a mi hermana Esther para que se integre a Cinthia y a mí, y ser la dinastía completa para enfrentar a los Apaches”.