lunes, 26 de mayo de 2008

¡EL HIJO DEL FARAÓN EN BUSCA DEL ESTRELLATO!




Hace unos días, el Hijo del Faraón junto a otros gladiadores, fue presentado por el consejo Mundial de Lucha Libre como integrante de la generación del 75 aniversario de la lucha libre en nuestro país. A la par, el heredero de José Luis Barajas, formará parte de los Ángeles Celestiales, liderado por Héctor Garza; lo que significa para el tapatío un inminente debut en la Arena México.

La carrera del hijo del Faraón va en ascenso. ¿Cómo te sientes con todo esto que te está pasando?

“Me siento muy orgulloso de pertenecer a la generación que representará a los 75 años de la lucha libre en México. Como siempre lo he dicho, el CMLL es la empresa más seria que existe no sólo en nuestro país, sino en el mundo; me siento muy contento de pertenecer a sus filas. Además me siento muy honrado que Héctor Garza se fijará en mí para que perteneciera a su grupo de los Ángeles Celestiales. Así que como rivales, pues tendremos a los Perros del Mal, que son el grupo antagónico de Héctor Garza.

A los Perros no les tengo miedo. Sé cuales son sus artimañas, las cualidades que tienen como rivales y sé que podremos con ellos. Nosotros formaremos un equipo fuerte, donde se combinará la juventud, la agilidad; el hambre de triunfo será el factor determinante para el éxito”.

¿Quiénes formarán parte del equipo de Héctor Garza?

“Los actuales campeones de tríos, que es Volador Jr, la Sombra y el Sagrado. Además de un joven elemento, mi paisano Metalic, -no por nada llegó a este lugar, ustedes ya lo verán- y Súper Nova”.

¿Ya hay fecha para que hagas tu debut en la Arena México?

“Estoy en espera de mi debut. Siento que mi debut en la México es algo inminente, y por esto me estoy preparando a conciencia, porque en cualquier momento que se me requiera, estaré listo. No voy a arrastrar esta máscara, este nombre tan importante para la lucha libre”.

¿Crees que cuando debutes en la Arena México, tu padre te acompañe?

“Eso no lo dudes. El día que yo debute, mi padre estará conmigo. Él me felicitó por pertenecer a la generación del 75 aniversario. Desde el inicio de mi carrera, que me vine a la ciudad de México, hicimos un pacto él y yo. Mi padre para nada se ha parado en la empresa, o ha hablado con promotores para recomendarme con nadie. Él me lo dijo: “lo que tú vas a lograr, lo harás por ti”. Y él ahora que se ha dado cuenta de lo que he logrado, me llamó para felicitarme, y me dijo que el día que fuera, él me acompañará en mi debut en la Arena México”.

¿Tienes nervios de debutar en la México?

“Para nada. Los nervios los sentí cuando debuté, cuando iniciaba en esto. Ahora es hambre de triunfo. Tengo muchas ganas de debutar en la México, ¡es mi sueño! Y cuando vas a lograr un sueño, más que nervios, tienes el deseo por hacerlo. Me he imaginado cómo será mi debut y pues tengo ganas de que ya sea el debut, para demostrarle a la gente que he llegado para escribir mi propia historia”.

LA RESPONSABILIDAD DE CONTINUAR UNA LEYENDA

Por lo que cuentas tu padre ha sido muy estricto contigo, ¿Cuál fue la condición que te puso para darte su máscara?

“Mi padre antes de darme su máscara, me puso como condición el estudio. Soy licenciado en cultura física y deporte, egresado de la SEP, en Guadalajara; por eso debuté a los 25 años, ahora tengo 26 y los cumplí en noviembre”.

¿Qué consejo te dio tu papá antes del debut?

“Que tenga profesionalismo y respeto a la lucha libre; antes de tenerle amor, mucho respeto a este deporte porque sino, no hay mucho futuro. Tuve la suerte de entrenar lucha olímpica con el Diablo Velasco, a los ocho años; después el que me pulió fue el Gran Cochisse y mi papá en Guadalajara. Desde diciembre estoy viviendo en la ciudad de México, y estoy entrenando con el maestro Arturo Beristain en la Arena México.

¿De niño sabías que tu padre era el Faraón?

“Al principio no. Yo soy hijo de su primer matrimonio. Lógicamente desde muy chico dejé de ver a mi padre, por cosas del destino. Cuando ya comencé a tener uso de razón, mi padre ya no vivía con nosotros, pero se hacía cargo de mí.

Lo que me cuenta mi madre, es que desde chico siempre me gustó la lucha libre; fingía ser el Solitario, Aníbal. Al pasar el tiempo, fue inevitable que viera a mi padre en las revistas al lado de grandes figuras como Aníbal, Solitario, Ángel Blanco, Santo, etc. Al principio, a pesar de tener el gusto por este deporte, no sabía que mi papá era luchador, desconocía su trayectoria. Al saber que el Faraón era mi papá, me impactaba verlo en las revistas en esas luchas sangrientas que tenía”.

¿Algo más que quieras agregar?

“Pues nada más pedirle a toda la gente su apoyo, tengan por seguro que en el hijo del Faraón tienen a un amigo. Me brindo al máximo en cada una de mis luchas, y gracias por el cariño que le han tenido a mi padre; por eso no los voy a defraudar. Agradecer al Consejo Mundial por el apoyo, y a Héctor Garza por considerarme en su grupo, le doy mi palabra que no lo defraudaré”.