sábado, 29 de diciembre de 2007

ARENA NAUCALPAN 20 de diciembre 2007






EL SANTO REGRESÓ A NAUCALPAN EN UNA NOCHE TRISTE

La lucha libre de nuevo está de luto. A la edad de 87 años murió Adolfo “El pirata” Moreno, pilar de este bello deporte y fundador de la IWRG, empresa considerada una de las más importantes a nivel nacional e internacional. El “Pirata” Moreno, visionario en este deporte, fundó la Arena Naucalpan con gran éxito, pues el pasado 20 de diciembre cumplió 30 años como escenario del pancracio; dirigida en la actualidad por su hijo, Marco Antonio Moreno.

Triste festejo sin duda, pero la familia Moreno demostró con creces el profesionalismo y la seriedad que tiene como empresa de lucha libre. Además, la mejor forma de honrar la memoria del Pirata Moreno, era precisamente con una función digna a la ocasión. Y así fue, en la lucha estelar se presentó el continuador de la leyenda de plata, el Hijo del Santo, acompañado del Pantera y Bogeman, para enfrentarse al Hijo de Cien Caras, Villano III y Cerebro Negro.

El encuentro estuvo muy reñido, pues desde su arribo al ring, el plateado recibió amenazas por parte del Hijo de Cien Caras; el cual le trae ganas desde el Todo por el Todo. La primera caída la ganaron los técnicos con la de acaballo por parte del Santo contra el Villano III. La segunda caída inició con dominio técnico pero fue emparejada por los rudos al echarles montón a sus contrincantes. En este episodio la máscara de plata estuvo a punto de caer, pero el Hijo del Santo logró proteger su incógnita.

En el tercer episodio, el Santo la agarró contra el capo menor, desquitándose de todo lo que le había hecho momentos antes; intentó despojarle de su máscara, pero el Hijo de Cien Caras también se aferró a su capucha. La lucha se definió cuando Bogeman voló hacia fuera del ring y sacó de combate a Cerebro Negro; el Pantera acomodó al Rey Arturo para que fuera planchado por el Santo, y a su vez, el plateado aplicara su tradicional tope sobre el Hijo de Cien Caras. Gran victoria para los técnicos.